10.07.2024 14:40 Country: Democratic Republic of the Congo Source: World Health Organization Please refer to the attached file. Point Saillants Situation épidémiologique : Epidémie de choléra : ▪ 682 cas et 0 décès notifie à la semaine 23, comparé à 597 cas et 5 décès à semaine 22. Une hausse de 14,2% de cas. ▪ Un total de 19315 cas, 264 décès à la S23. ▪ PNECHOL, OMS et autres partenaires en appui à la réponse. Epidémie de rougeole : ▪ A la semaine S23, 2057 cas et 72 décès notifie dans 156 ZS de 24 provinces, comparé à S22 avec 1672 cas et 65 décès . Hausse : 14,2% de cas ▪ Un total de 54 263 cas et 1323 décès notifié à la S23 Epidémie de Mpox : ▪ A la S23, 495 cas suspects et 11 décès notifié dans 61 ZS de 13 provinces comparativement à 416 cas suspects, 12 décès notifié à la S22 dans 62 ZS de 14 provinces. Hausse : 19,0% de cas. ▪ Un total 8 724 cas suspects, 408 décès a la S23. ▪ Investigations, listages de contacts, décontamination des ménages en cours. Situation Humanitaire Nord Kivu : Déplacement de population à Pinga : ▪ Environ 46 284 déplacés interne, regroupées en 6 612 ménages, ont été accueillies dans la Zone de santé de Pinga à la suite d’affrontements intenses entre groupes armés sur l’axe KyaghalaKanyabayonga, entre le 26 mai et le 1er juin 2024. ▪ Les besoins urgents : Nourriture, santé, abris et articles ménagers essentiels . Incidents violents dans le territoire de Beni : ▪ 5 juin 2024 : 16 personnes massacrées par les ADF au village Masau, au sud-ouest du territoire de Beni. ▪ 8 juin 2024 : Environ 50 personnes tuées et des maisons incendiées par les présumés ADF dans le territoire de Beni.
10.07.2024 05:55 Country: Democratic Republic of the Congo Source: REACH Initiative Please refer to the attached Infographic. Messages clés • Alors que près de la moitié des personnes déplacées internes sur les sites évalués de la ville de Goma préféreraient une assistance en cash dans le futur, seul un quart des ménages PDI ayant reçu une assistance humanitaire rapportaient avoir reçu une assistance en espèce. • Les ménages qui préféraient une assistance en nature, en foire ou en coupon justifiaient le plus souvent ce choix à cause de risques de vols ou de manque de disponibilité de produits . Un risque de chantage justifiait également cette préférence pour près d'un cinquième des ménages PDI . • Plus de la moitié des ménages PDI sur le site de Lushagala n'avaient pas connaissance de l'existence d'un mécanisme de gestion des plaintes. C'était le cas de plus d'un tiers des ménages PDI présents dans l'ensemble
09.07.2024 21:40 Country: Democratic Republic of the Congo Source: US Department of State Please refer to the attached file. MEDIA NOTE JULY 9, 2024 The Department of State has issued a Statement of Concern focused on certain minerals supply chains from Rwanda and eastern Democratic Republic of the Congo . The statement clarifies the specific risks associated with manufacturing products using minerals extracted, transported, or exported from eastern DRC, through Rwanda and Uganda. In particular, the Statement of Concern notes that the United States remains concerned about the role that the illicit trade and exploitation of certain minerals, including artisanally and semi-industrially mined gold and tantalum, from the African Great Lakes Region continues to play in financing conflict. In many cases, these minerals directly or indirectly benefit armed groups and move out of the eastern DRC through Rwanda and also to Uganda before moving to major refining and processing countries. These supply chains facilitate illicit exploitation and taxation of these minerals, often involving acts of corruption. Over time, some companies appear to have eased their focus on meaningful due diligence on mineral supply chains from this region. The Statement of Concern reflects the U.S. government’s encouragement of greater transparency and identifies due diligence frameworks, such as guidance issued by the OECD, that suggest the private sector undertake heightened due diligence. Read the full text of the Statement of Concern .
09.07.2024 21:40 Country: Democratic Republic of the Congo Source: US Department of State PRESS STATEMENT JULY 9, 2024 The United States shares the concerns expressed in the final report of the UN Group of Experts on the Democratic Republic of the Congo and supports its continued investigation into perpetrators of human rights violations and abuses in the DRC. This conflict has left millions exposed to human rights violations and violence, including displacement, deprivation, extrajudicial killings, and conflict-related sexual violence. We urge all armed groups to cease hostilities and lay down their weapons. We call on Rwanda to end its support for M23 immediately and withdraw RDF troops and advanced weaponry from the DRC. We call on the DRC to immediately cease collaboration of Congolese armed forces elements with FDLR, in violation of the orders of military leadership. We also note the report’s evidence of attacks against the UN peacekeeping mission MONUSCO and reiterate that such actions are unacceptable. The United States continues to support regional diplomatic efforts that promote de-escalation and create the conditions for lasting peace in the DRC and urge all parties to the conflict to adhere to the humanitarian truce. We call on Rwanda and the DRC to implement their commitments under the Luanda process, and call on all parties to respect human rights, adhere to applicable obligations under international humanitarian law, and hold accountable all actors for human rights violations and abuses in the conflict in eastern DRC.
09.07.2024 21:40 Country: Democratic Republic of the Congo Source: UN Security Council Please refer to the attached file. Resumen La situación humanitaria y de la seguridad en el este de la República Democrática del Congo, que permanecía afectada por una intensa violencia, siguió deteriorándose. Las tensiones regionales afectaron negativamente al conflicto y los enfrentamientos en las tres provincias orientales. En el oeste de la República Democrática del Congo, el conflicto en Mai-Ndombe siguió en ebullición. En Kivu del Norte, el grupo armado sancionado Fuerzas Democráticas Aliadas intensificó sus ataques contra centros urbanos en la República Democrática del Congo y siguió activo en Uganda. Las FDA cometieron el mayor número de asesinatos, principalmente de civiles. El grupo armado estableció fuertes redes en las cárceles, especialmente en Kinshasa, donde los detenidos de las FDA reclutaron y movilizaron activamente a combatientes y colaboradores. El uso oficial de grupos armados Wazalendo por el Gobierno de la República Democrática del Congo para luchar contra el Movimiento 23 de Marzo hizo que los grupos armados de todo el este de la República Democrática del Congo que se autodenominaban Wazalendo legitimaran su existencia y sus actividades criminales. La crisis del M23, que se intensificaba rápidamente, conllevaba el riesgo de desencadenar un conflicto regional más amplio. Siguió habiendo intensos enfrentamientos entre el M23, junto a la Fuerza de Defensa de Rwanda , y las Fuerzas Armadas de la República Democrática del Congo , unidas a la coalición de grupos armados locales Wazalendo, las Fuerzas Democráticas de Liberación de Rwanda sancionadas y los contingentes de las Fuerzas de Defensa Nacional de Burundi. Las empresas militares privadas y los contingentes de la Comunidad de África Meridional para el Desarrollo, que se desplegaron en diciembre de 2023, brindaron apoyo operacional y militar a las FARDC. Las intervenciones y operaciones militares de la FDR en los territorios de Rutshuru, Masisi y Nyiragongo se ampliaron más allá del mero apoyo a las operaciones del M23 a una colaboración directa y decidida, que permitió a la FDR y al M23 lograr la dominación militar en Petit Nord y una rápida ampliación territorial hasta orillas del lago Edward. El despliegue de tecnología y equipo militares avanzados impulsaron las operaciones conjuntas M23-FDR, lo que alteró la dinámica de los conflictos, en particular dejando en tierra todos los activos aéreos militares de las FARDC. Un movimiento político-militar creado recientemente, la Alianza Río Congo , no logró reunir a la mayoría de los actores políticos y armados contra el Gobierno de la República Democrática del Congo. El Gobierno siguió usando a los grupos Wazalendo y las FDLR como intermediarios en la lucha contra el M23 y la FDR. No se cumplieron las instrucciones del Jefe de Estado Mayor de las FARDC de dejar de colaborar con las FDLR. Aunque las FDLR se vieron sometidas a presiones, siguieron siendo un actor importante en el conflicto. La participación de las Fuerzas de Defensa Nacional de Burundi en operaciones contra el M23 y la FDR agravó las tensiones entre Rwanda y Burundi. La prolongada violencia armada empeoró la crisis humanitaria, que ya era grave. En marzo de 2024, Petit Nord representaba casi 1,7 millones de desplazados internos. Otro medio millón de desplazados internos se trasladó a la zona vecina de Kivu del Sur. En Goma hubo cada vez más criminalidad y disturbios civiles debido principalmente a la proliferación de combatientes Wazalendo y elementos indisciplinados de las FARDC, que gozaban de impunidad general por sus actos. La proximidad de los combates y el fuego de artillería frecuente en las zonas urbanas y cerca de los emplazamientos para desplazados internos causaron numerosas bajas civiles. Todos los agentes armados reclutaron y utilizaron a niños en las hostilidades a un nivel sin precedentes. El M23 y el FDR siguieron castigando a los civiles que se creía que habían colaborado con grupos armados enemigos, especialmente entre la población hutu a la que se consideraba asociada a las FDLR o a Nyatura, en forma de ejecuciones, torturas, destrucción de aldeas, saqueos o detenciones arbitrarias. Los grupos Wazalendo prosperaron gracias a una violenta economía de guerra en sus zonas de influencia, saqueando, extorsionando, secuestrando y asesinando a civiles. La mayoría de los agentes armados activos en Petit Nord se beneficiaron de la tala ilegal o la imposición de gravámenes sobre el transporte de tablones de madera en las zonas que controlan. Esta fuente de ingresos forma parte del aumento de las oportunidades de generación de ingresos fruto de la crisis en curso en Petit Nord. En Rubaya, la producción de minerales controlada por la Coalición de Patriotas Resistentes Congoleses-Fuerza de Choque y el comercio de minerales controlado por la PARECO-FF, Wazalendo y el M23 no cesaron, lo que hizo que los minerales no fueran aptos para el comercio. También había un grave riesgo de contaminación de la cadena de suministro. En Ituri, los dos grupos armados principales, Zaire y Cooperativa para el Desarrollo del Congo/Unión de Revolucionarios para la Defensa del Pueblo Congolés , reanudaron sus enfrentamientos armados y rivalidad, inclusive sobre lucrativas zonas de extracción de oro. El breve compromiso del grupo Zaire de participar en el proceso de paz resultó ser deshonesto, como demostró el hecho de que el grupo aumentara su movilización y lanzara ofensivas. La CODECO/URDPC también se enfrentó frecuentemente con las FARDC, atacó a personal de mantenimiento de la paz de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo y cometió ataques indiscriminados y mortales contra civiles, incluidos secuestros y ejecuciones. Los elementos de las FARDC y la Guardia Republicana participaron en actividades de extracción de oro. Se desviaron recursos financieros y soldados de las FARDC de la lucha contra los grupos armados a la protección de intereses privados en el sector minero. En Kivu del Sur, la crisis relacionada con el M23 siguió afectando a la dinámica de los grupos armados. El agravamiento de las tensiones entre Burundi y Rwanda hizo que ambos países reanudaran sus contactos y colaboración con grupos armados extranjeros establecidos en Kivu del Sur. En particular, Rwanda renovó su apoyo a la Resistencia en pro del Estado de Derecho en Burundi , y Burundi reanudó la colaboración con el Consejo Nacional para la Renovación y la DemocraciaFuerzas de Liberación Nacional . Los vínculos entre los grupos armados locales, el M23, la AFC y Rwanda crearon más tensiones entre los grupos armados en Kivu del Sur. La mutualidad “Shikama”, situada en Uvira, financió a Twirwaneho en Hauts Plateaux, territorio de Fizi. Los líderes de grupos armados en Kivu del Sur, incluido William Yakutumba, una persona sancionada, se enriquecieron personalmente imponiendo impuestos ilegales a los mineros y su producción. En el sector minero, el desarrollo del fenómeno Wazalendo representó graves amenazas para la aplicación de la diligencia debida. Los agentes económicos confiaron su seguridad a los grupos armados. Las exportaciones de Primera Gold han disminuido notablemente desde que el Grupo de Expertos publicó su informe de mitad de período. Primera Gold se debilitó a causa de las diferencias con sus asociados de los Emiratos Árabes Unidos. La empresa se volvió menos competitiva en comparación con los precios que se ofrecían en otros países de la región. A consecuencia de ello, se siguió realizando contrabando de oro, principalmente hacia Rwanda y Uganda. El conflicto en Mai-Ndombe siguió agravándose, y la milicia Mobondo siguió ocupando varias agrupaciones tekes en el territorio de Kwamouth. Mobondo siguió atacando a civiles y participó en enfrentamientos violentos con las FARDC y la Guardia Republicana, y adquirió una potencia de fuego significativa mediante ataques eficaces contra posiciones militares. A mediados de marzo de 2024, el Presidente de la República Democrática del Congo, Félix-Antoine Tshisekedi, encabezó negociaciones de paz en que participaron jefes tradicionales tekes y yakas y miembros de la milicia Mobondo, que dieron lugar a un acuerdo de alto el fuego. Sin embargo, la viabilidad del proceso de paz se puso en entredicho cuando las milicias Mobondo mataron a varios civiles el día después de que se firmara el acuerdo. Varios jefes tekes rebatieron la iniciativa de paz por no considerarla suficientemente inclusiva o justa.
09.07.2024 21:40 Country: Democratic Republic of the Congo Source: UN Security Council Please refer to the attached file. Résumé Les conditions de sécurité et la situation humanitaire qui règnent dans l’est de la République démocratique du Congo, toujours en proie à une violence intense, ont continué de se détériorer. Les tensions régionales ont exacerbé le conflit et les combats dans les trois provinces orientales. Dans l’ouest de la République démocratique du Congo, le conflit larvé à Maï-Ndombe s’est poursuivi. Au Nord-Kivu, les Forces démocratiques alliées , groupe armé faisant l’objet de sanctions, ont intensifié leurs attaques contre les centres urbains de la République démocratique du Congo et poursuivi leurs opérations en Ouganda. Elles ont causé le plus grand nombre de morts, principalement des civils. Elles ont établi de solides réseaux dans les prisons, en particulier à Kinshasa, où les détenus qui leur sont affiliés ont recruté et mobilisé des combattants et des collaborateurs. Le Gouvernement congolais emploie officiellement des groupes armés Wazalendo pour combattre le Mouvement du 23 mars ; ce qui fait que dans l’est de la République démocratique du Congo, des groupes armés se prévalent de cette appellation pour justifier leur existence et leurs activités criminelles. L’escalade rapide de la crise du M23 risquait de déclencher un conflit régional plus vaste. Le M23, aux côtés de la Force de défense rwandaise , et les Forces armées de la République démocratique du Congo ainsi que la coalition de groupes armés locaux Wazalendo, les Forces démocratiques de libération du Rwanda , groupe faisant l’objet de sanctions, et la Force de défense nationale du Burundi ont continué de s’opposer dans de violents combats. Les FARDC ont reçu un soutien opérationnel et militaire de sociétés militaires privées et des contingents de la Communauté de développement de l’Afrique australe, déployés en décembre 2023. Ne se bornant plus à apporter un simple soutien aux opérations du M23 dans les territoires de Rutshuru, de Masisi et de Nyiragongo, la RDF s’implique désormais directement et de façon décisive, ce qui a permis aux deux groupes de dominer militairement dans le Petit Nord et d’étendre rapidement leur territoire jusqu’aux rives du lac Édouard. S’appuyant sur des technologies et du matériel militaires de pointe, le M23 et la RDF ont renforcé leurs opérations conjointes, modifiant ainsi la dynamique du conflit ; ils ont notamment cloué au sol tous les moyens aériens militaires des FARDC. Un nouveau mouvement politico-militaire, l’Alliance Fleuve Congo , n’a pas réussi à unir la majorité des acteurs politiques et armés contre le Gouvernement congolais. Le Gouvernement a continué d’utiliser comme supplétifs les groupes Wazalendo et les FDLR pour combattre le M23 et la RDF. Aucune suite n’a été donnée à la consigne du chef d’état-major des FARDC de mettre fin à la collaboration avec les FDLR. Bien que sous pression, celles-ci ont continué de jouer un rôle important dans le conflit. La participation de la Force de défense nationale du Burundi aux opérations contre le M23 et la RDF a exacerbé les tensions entre le Rwanda et le Burundi. La violence armée prolongée a intensifié la crise humanitaire déjà très grave. En mars 2024, près de 1,7 million de personnes déplacées se trouvaient dans le Petit Nord comptait ; un autre demi-million de personnes déplacées dans le Sud-Kivu voisin. La criminalité et les troubles civils ont augmenté à Goma, principalement du fait de la prolifération des combattants Wazalendo et d’éléments indisciplinés des FARDC, qui jouissaient d’une impunité générale pour leurs actes. La proximité des combats et les tirs d’artillerie fréquents dans les zones urbaines et près des sites de personnes déplacées ont fait de nombreuses victimes civiles. Tous les acteurs armés ont recruté et utilisé des enfants dans le cadre des hostilités à une échelle sans précédent. Le M23 et la RDF ont continué à punir les civils qu’ils soupçonnaient de collaborer avec les groupes armés ennemis, en particulier les Hutus, perçus comme proches des FDLR ou des Nyatura. Ils les ont exécutés, torturés, détruit leurs villages, pillé leurs biens ou les ont détenus de manière arbitraire. Les groupes Wazalendo ont appliqué une économie de guerre violente dans leurs zones d’influence , ce qui leur a permis de prospérer. La plupart des acteurs armés opérant dans le Petit Nord tiraient illégalement profit de l’exploitation forestière ou de l’impôt sur le transport du bois dans les zones qu’ils contrôlaient, rien qu’une partie des possibilités encore plus grandes de création de revenus offertes par la crise actuelle dans le Petit Nord. À Rubaya, la production de minerais sous le contrôle de la Coalition des patriotes résistants congolais-Force de frappe et le commerce de minerais sous le contrôle de la PARECO-FF, des Wazalendo et du M23 se sont poursuivis sans relâche, de sorte que ces minerais ne remplissaient plus les conditions pour être commercialisés. Par ailleurs, la chaîne d’approvisionnement risquait d’être gravement contaminée. En Ituri, les deux principaux groupes armés, le groupe Zaïre et la Coopérative pour le développement du Congo/Union des révolutionnaires pour la défense du peuple congolais ont repris leurs affrontements armés et leurs rivalités, notamment autour de sites d’exploitation aurifère lucratifs. Le groupe Zaïre a promis de s’engager dans le processus de paix, mais cette promesse s’est avérée fausse et de courte durée, car le groupe a renforcé sa mobilisation et lancé des offensives. Le groupe CODECO/URDPC s’est également souvent heurté aux FARDC, a attaqué les soldats de la paix de la Mission de l’Organisation des Nations Unies pour la stabilisation en République démocratique du Congo et a mené des attaques aveugles et meurtrières contre des civils, dont des enlèvements et des exécutions. Des éléments des FARDC et de la Garde républicaine ont participé aux activités d’extraction de l’or. Les ressources financières et les soldats des FARDC ont été détournés de la lutte contre les groupes armés pour protéger des intérêts privés dans le secteur minier. Dans le Sud-Kivu, la crise liée au M23 a continué d’influer sur la dynamique des groupes armés. Les vives tensions entre le Burundi et le Rwanda ont amené ces deux pays à se rapprocher des groupes armés étrangers basés au Sud-Kivu. Le Rwanda a notamment renouvelé son soutien à la Résistance pour un État de droit au Burundi et le Burundi a repris sa collaboration avec le Conseil national pour le renouveau et la démocratie-Forces de libération nationale . Les liens entre les groupes armés locaux et le Rwanda ont créé de nouvelles tensions entre les groupes armés du Sud-Kivu. La mutuelle Banyamulenge « Shikama » à Uvira finançait les Twirwaneho dans les Hauts Plateaux du territoire de Fizi. Des chefs des groupes armés du Sud-Kivu, comme William Yakutumba, visé par des sanctions, se sont personnellement enrichis en imposant des taxes illégales sur les mineurs et leur production. Dans le secteur minier, le développement du phénomène Wazalendo a fait peser de graves menaces sur le principe de diligence raisonnable. Les acteurs économiques s’en sont remis aux groupes armés pour leur sécurité. Les exportations de la société Primera Gold ont fortement diminué depuis le rapport à mi-parcours du Groupe d’experts. La société a été affaiblie par des divergences avec ses partenaires des Émirats arabes unis. Ses prix sont devenus moins compétitive par rapport aux prix pratiqués dans d’autres pays de la région. La contrebande d’or s’est donc poursuivie, notamment vers le Rwanda et l’Ouganda. Le conflit larvé à Maï-Ndombe s’est poursuivi, les milices Mobondo continuant d’occuper plusieurs groupements Teke dans le territoire de Kwamouth. Les Mobondo ont continué à attaquer des civils et ont mené des combats violents avec les FARDC et la Garde républicaine, acquérant une puissance de feu importante grâce à des attaques réussies contre des positions militaires. À la mi-mars 2024, le Président de la République démocratique du Congo, Félix-Antoine Tshisekedi, a mené des négociations de paix entre les chefs coutumiers Teke et Yaka et les membres de la milice Mobondo, qui ont abouti à un accord de cessez-le-feu. Cependant, la viabilité du processus de paix a été remise en question lorsque les milices Mobondo ont tué plusieurs civils le lendemain de la signature de l’accord. Plusieurs chefs Teke ont contesté l’initiative de paix, estimant qu’elle n’était pas suffisamment inclusive ou équitable.
09.07.2024 21:40 Country: Democratic Republic of the Congo Source: UN Security Council Please refer to the attached files. Summary The security and humanitarian situation in the eastern Democratic Republic of the Congo, which remained affected by intense violence, continued to deteriorate. Regional tensions negatively affected the conflict and fighting in the three eastern provinces. In the western Democratic Republic of the Congo, the conflict in MaiNdombe simmered on. In North Kivu, the sanctioned armed group the Allied Democratic Forces intensified attacks against urban centres in the Democratic Republic of the Congo and continued to be active in Uganda. ADF committed the highest number of killings, mainly of civilians. The armed group established strong networks in prisons, particularly in Kinshasa where ADF detainees were active in recruiting and mobilizing combatants and collaborators. The official use of Wazalendo armed groups by the Government of the Democratic Republic of the Congo to fight the Mouvement du 23 mars resulted in armed groups across the eastern Democratic Republic of the Congo calling themselves Wazalendo to legitimize their existence and criminal activities. The rapidly escalating M23 crisis carried the risk of triggering a wider regional conflict. Heavy fighting continued between M23, alongside the Rwanda Defence Force , and the Armed Forces of the Democratic Republic of the Congo together with the Wazalendo coalition of local armed groups, the sanctioned Forces démocratiques de libération du Rwanda and Burundi National Defence Force troops. Private military companies and troops of the Southern African Development Community, which were deployed in December 2023, provided operational and military support to FARDC. RDF military interventions and operations in Rutshuru, Masisi and Nyiragongo territories extended beyond mere support for M23 operations to direct and decisive involvement, allowing RDF and M23 to achieve military dominance in Petit Nord and rapid territorial expansion to the shores of Lake Edward. The deployment of advanced military technology and equipment bolstered joint M23-RDF operations, altering conflict dynamics, including by grounding all FARDC military air assets. A newly created politico-military movement, the Alliance Fleuve Congo , failed to coalesce the majority of political and armed actors against the Government of the Democratic Republic of the Congo. The Government continued to use Wazalendo groups and FDLR as proxies in the fight against M23 and RDF. The instructions of the FARDC chief of staff to end collaboration with FDLR were not heeded. Although FDLR came under pressure, it remained an important actor in the conflict. The engagement of the Burundi National Defence Force in operations against M23 and RDF exacerbated the tensions between Rwanda and Burundi. The protracted armed violence worsened the already dire humanitarian crisis. By March 2024, Petit Nord accounted for nearly 1.7 million internally displaced persons. An additional half a million internally displaced persons spilled over into neighbouring South Kivu. Goma faced escalating criminality and civil unrest due primarily to the proliferation of Wazalendo combatants and undisciplined FARDC elements, who enjoyed general impunity for their acts. Combat proximity and frequent artillery fire in urban areas and near sites for internally displaced persons caused heavy civilian casualties. All armed actors recruited and used children in hostilities on an unprecedented scale. M23 and RDF continued to punish civilians perceived as having collaborated with enemy armed groups, particularly among the Hutu population perceived as associated with FDLR or Nyatura, in the form of executions, torture, destruction of villages, pillaging or arbitrary detentions. Wazalendo groups thrived on a violent war economy in their areas of influence, looting, extorting, kidnapping and murdering civilians. Most armed actors active in Petit Nord benefited from illegal logging and/or taxation of the transport of wooden planks in the areas that they control. This source of income is part of bigger revenue generation opportunities stemming from the ongoing crisis in Petit Nord. In Rubaya, mineral production under the control of the Coalition des patriotes résistants congolais-Force de frappe and mineral trade under the control of PARECO-FF, Wazalendo and M23 continued unabated, rendering the minerals ineligible for trade. There also existed a serious risk of supply chain contamination. In Ituri, the two main armed groups, Zaïre and Coopérative pour le développement du Congo/Union des révolutionnaires pour la défense du peuple congolais , resumed their armed confrontations and rivalry, including over lucrative gold mining sites. Zaïre’s brief pledge to engage in the peace process proved disingenuous, as illustrated by the group bolstering its mobilization and launching offensives. CODECO/URDPC also frequently clashed with FARDC, targeted United Nations Organization Stabilization Mission in the Democratic Republic of the Congo peacekeepers and carried out indiscriminate and deadly attacks on civilians, including kidnappings and executions. FARDC and Republican Guard elements were involved in gold mining activities. FARDC financial resources and soldiers were diverted from the fight against armed groups to the protection of private interests in the mining sector. In South Kivu, the M23-related crisis continued to have an impact on armed group dynamics. Exacerbated tensions between Burundi and Rwanda led both countries to resume their contacts and collaboration with foreign armed groups based in South Kivu. Rwanda notably renewed support for the Résistance pour un État de droit au Burundi , and Burundi resumed collaboration with the Conseil national pour le renouveau et la démocratie-Forces de libération nationale . Links between local armed groups, M23, AFC and Rwanda created further tensions between armed groups in South Kivu. The Banyamulenge mutual society “Shikama” in Uvira financed Twirwaneho in the Hauts Plateaux of Fizi territory. Armed group leaders in South Kivu, including the sanctioned individual William Yakutumba, personally enriched themselves by imposing illegal taxes on miners and their production. In the mining sector, the development of the Wazalendo phenomenon posed serious threats to the implementation of due diligence. Economic actors trusted armed groups for their security. Primera Gold’s exports have fallen sharply since the Group of Experts issued its midterm report. Primera Gold was weakened by differences with its partners in the United Arab Emirates. The company became less competitive in comparison with prices offered in some other countries in the region. As a result, gold continued to be smuggled, notably to Rwanda and Uganda. The conflict in Mai-Ndombe simmered on, with the Mobondo militia continuing to occupy several Teke groupements in Kwamouth territory. Mobondo continued to attack civilians and engaged in violent clashes with FARDC and the Republican Guard, acquiring significant firepower through successful attacks on military positions. In mid-March 2024, the President of the Democratic Republic of the Congo, Félix-Antoine Tshisekedi, spearheaded peace negotiations involving Teke and Yaka customary chiefs and Mobondo militia members, resulting in a ceasefire agreement. However, the viability of the peace process was called into question when Mobondo militias killed several civilians the day after the agreement was signed. Several Teke chiefs contested the peace initiative as not being sufficiently inclusive or fair
09.07.2024 21:40 Country: Democratic Republic of the Congo Sources: Nutrition Cluster, UN Children's Fund Please refer to the attached Infographic. APERÇU DE LA SITUATION De janvier à mars 2024, les interventions nutritionnelles ont eu lieu dans 178 zones de santé , représentant 34 % du niveau national. Parmi celles-ci, 64 ZS sur les 191 identifiées comme prioritaires dans le HRP 2024 ont été couvertes par au moins une intervention. La majorité des activités ont été menées dans l’Est du pays en raison du conflit en cours et de l'orientation des interventions d'urgence. Cependant, plusieurs ZS dans 19 provinces n'ont pas bénéficié d'un financement adéquat pour les interventions nutritionnelles, mettant en danger les enfants et les femmes enceintes ou allaitantes souffrant de malnutrition aiguë. Le financement au premier trimestre 2024 reste faible. Cette insuffisance a un impact sur l'accès aux soins pour les populations vulnérables, augmentant les risques de mortalité infantile. Cependant, il convient de noter l’important apport du financement du Projet Multisectoriel de Nutrition et Santé financé par la Banque Mondiale dans la réponse d'urgence. Les interventions humanitaires, en particulier dans le domaine de la nutrition, sont confrontées à divers défis, tels que l'insécurité, les déplacements de population, les retards logistiques et les problèmes d'accès géographique liés à l'état des routes. Des efforts sont nécessaires pour renforcer le financement, résoudre les contraintes opérationnelles et promouvoir des initiatives innovantes afin d'étendre la couverture de la réponse nutritionnelle en matière de prévention et de traitement de la malnutrition en RDC.
09.07.2024 12:30 Country: Democratic Republic of the Congo Source: UN News Centre La enviada de la ONU para ese país destaca la preocupante crisis humanitaria desatendida, que ha empeorado la situación de seguridad, específicamente en el este del territorio congoleño. Alerta también de un desarraigo masivo y constante de población. La representante especial del para la República Democrática del Congo, Bintou Keita, informó este lunes al de un ataque contra la residencia de un político congoleño, en el que murieron dos policías. Rápida expansión de grupos armados Keita, que también dirige la Misión de Estabilización de la ONU en el país , expresó su grave preocupación por el rápido crecimiento del grupo armado Mouvement du 23 mars en las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur. En las últimas dos semanas, el grupo ha tomado posiciones estratégicas en Kivu Norte, incluidos los territorios de Kanyabayonga, Lubero y Rutshuru. Durante su último ataque, el M23 y sus seguidores quemaron varias bases del ejército, provocando nuevos desplazamientos y agravando una situación humanitaria y de ya de por sí catastrófica. Otros ataques del M23 han matado y herido a varios civiles y han empeorado las tensiones en la comunidad, dijo la representante de la ONU, advirtiendo que "la rápida escalada de la crisis del M23 conlleva el riesgo muy real de provocar un conflicto regional más amplio". Violencia de género Keita también advirtió de un aumento de la violencia sexual y de género, con 122.960 casos registrados en 2023, un incremento del 3% respecto a 2022. Las víctimas femeninas, incluidas las niñas, representaron casi el 90% de los casos, y los incidentes de violencia sexual contra menores aumentaron en un 40%. "Esto no es más que la punta del iceberg, ya que muchos casos siguen sin denunciarse", añadió, y adelantó que en 2024 podrían registrarse cifras aún más elevadas de violencia de género. Terrible crisis humanitaria La representante especial reportó también al Consejo de Seguridad que el país africano se enfrenta a una de las crisis humanitarias más graves, complejas y desatendidas de nuestros tiempos. "La escalada de violencia en el este sigue provocando desplazamientos masivos de población, exacerbando una situación humanitaria terrible", enfatizó Keita. Alrededor de 7,3 millones de personas están desplazadas en el país, la mayoría en el este. Los esfuerzos humanitarios se enfrentan a retos muy complejos debido a la proximidad de los frentes de conflicto y a la presencia de armas pesadas alrededor de los campos de desplazados, explicó. Abordar las causas profundas Keita hizo un llamamiento a los Estados miembros y a las organizaciones regionales para que refuercen su compromiso en favor de soluciones políticas y regionales que reduzcan el sufrimiento humanitario. La diplomática instó a la comunidad internacional a volver a comprometerse a abordar las causas profundas de los conflictos que provocan el drástico aumento de las necesidades humanitarias.
09.07.2024 12:30 Country: Democratic Republic of the Congo Sources: Education Cannot Wait, Education Cluster, UN Children's Fund Please refer to the attached file. The Democratic Republic of Congo example shows how the Education Cluster leveraged OCHA’s strategic commitment to cross-cutting issues to increase Gender / GBV risk mitigation measures integration and enhance Education in Emergencies response monitoring. What is the background? The DRC’s education sector remains severely affected by successive humanitarian crises – armed conflicts, inter-communal conflicts, natural disasters, epidemics/pandemics – affecting the access, continuity, quality and learning conditions of school-aged children and adolescent girls and boys. Girls and adolescent girls are more likely to be excluded from education. Although the gender gap is moderate between 6 to 11 years , it becomes much more prominent for 12 and 13-yearolds as girls account for 60% of out-of-school children 1 . The reasons behind school exclusion based on gender are numerous and complex, varying from general insecurity, a male-dominated education workforce, poverty and strong gender stereotypes, often leading to a preference for boys’ education. Girls are also subjected to early and forced marriage and pregnancy, forms of GenderBased Violence that are reinforced by deep-rooted harmful social and cultural norms and lead to school dropouts. At school or on their way to school, girls are more likely to be exposed to different types of GBV, including rape and abduction. One in five girls is pressured by teachers to perform sexual favours in exchange for better grades. Although these acts are punishable by law, GBV committed by teachers is not systematically reported because schools are in too great need of teachers. In addition, the stigma attached to rape survivors prevents girls who have experienced rape from returning to school, increasing their drop-out rate. The Humanitarian Country Team’s commitment to cross-cutting issues, including GBV Risk Mitigation , is an incremental process which started in 2019 at the initiative of the Child Protection Area of Responsibility .
09.07.2024 04:10 Country: Democratic Republic of the Congo Source: UN Security Council 9681E SÉANCE – MATIN CS/15670 8 juillet 2024 Ce matin, la Représentante spéciale du Secrétaire général pour la République démocratique du Congo a présenté au Conseil de sécurité le dernier sur la MONUSCO –la Mission de l’Organisation des Nations Unies pour la stabilisation en République démocratique du Congo- en avertissant que l’expansion rapide du Mouvement du 23 mars pose « un risque très réel » de conflit régional plus large. En cette année où la MONUSCO opère son retrait, les délégations concernées -la République démocratique du Congo et le Rwanda- ont pris position sur les propositions du Secrétaire général s’agissant de la Mission de la Communauté de développement de l’Afrique australe en RDC. Mme Bintou Keita, qui est à la tête de la MONUSCO, a commencé son exposé en saluant la mise en place d’un nouveau Gouvernement, le 12 juin 2024, avec une « première » Première Ministre de l’histoire du pays, Mme Judith Suminwa Tuluka, et un total de 17 femmes sur 54 membres. Elle s’est félicitée des échanges qu’elle a eus avec les membres du cabinet, qui ont permis de discuter du nouveau plan d’action du Gouvernement et des possibilités de soutien de la MONUSCO. La Représentante spéciale a ensuite dressé un bilan des violences touchant le pays, en commençant par parler de l’attaque du 19 mai qui a visé la résidence du Président de l’Assemblée nationale, M. Vital Kamerhe. Elle a également dénoncé le fait que le M23 se soit emparé de la ville de Kanyabayonga , accusant ce mouvement « et ses soutiens » d’avoir incendié plusieurs bases des Forces armées de la République démocratique du Congo et déclenché de nouveaux déplacements de population. Citant le Groupe d’experts qui travaille avec le Comité des sanctions établi par le Conseil de sécurité, elle a dit que le Gouvernement rwandais a renforcé son soutien au M23 et lui a ainsi permis de réaliser des gains territoriaux majeurs dans l’est de la RDC. Ce qui lui a fait dire que l’escalade rapide de la crise du M23 pose un risque très réel de provoquer un conflit régional plus large. Mme Keita a aussi dénoncé les attaques « horribles » menées par les Forces démocratiques alliées , les milices Zaïre et les groupes armés de la Coopérative pour le développement du Congo dans la province de l’Ituri, qui ont fait près de 300 victimes supplémentaires depuis le 27 mars. La MONUSCO, a-t-elle relaté, a poursuivi son soutien aux FARDC pour la protection des civils contre la CODECO et des groupes Maï-Maï en Ituri, formant 500 nouvelles recrues des FARDC et poursuivant son opération Springbok, en défense de Goma et Sake. Abordant la crise humanitaire qui s’accentue, Mme Keita a dénombré 7,3 millions de personnes déplacées, dont 6,9 millions dans les seules provinces de l’est. Une situation qui ne fait qu’augmenter les cas de violence sexuelle et violences basées sur le genre , en particulier ceux touchant les enfants qui ont augmenté de 40%. Face à cette crise, seulement 26% du Plan de réponse humanitaire 2024 ont été versé, s’est-elle inquiétée. En pleine période de retrait de la MONUSCO, Mme Keita comme les membres du Conseil ont abordé la question de l’aide à apporter à la Mission de la SADC en RDC, qui atteindra sa pleine capacité opérationnelle d’ici à la mi-juillet. Face aux présentées par le Secrétaire général, « qui excluent la solution militaire » a rappelé Mme Keita, la RDC a dit souscrire à l’option 2, à savoir « une utilisation limitée des moyens logistiques et des capacités militaires de la MONUSCO ». La RDC a plaidé pour un soutien incluant des moyens aériens, de transports terrestres, d’infrastructures ainsi que la remise des installations de la MONUSCO lors de son retrait, des ressources financières pour compléter le budget de la Mission de la SADC en RDC pour l’achat de drones et de transport aérien stratégique, et des plateformes de collecte d’informations et de renseignements. Le Rwanda a dit ne s’être jamais opposé au déploiement d’une force multilatérale dans l’est de la RDC, avant d’accuser la Mission de la SADC de s’être alliée aux Forces démocratiques de libération du Rwanda qui constituent une grande menace pour la sécurité, la souveraineté et l’intégrité territoriale du Rwanda ainsi que pour la région des Grands Lacs. Le délégué a invité l’ONU à examiner minutieusement la Mission de la SADC et à vérifier sa conformité avec les principes des droits de l’homme de l’Organisation. Le Conseil doit veiller à ce que les contributions des États Membres ne bénéficient pas aux FDLR, a-t-il plaidé. Le représentant congolais a répliqué que les FDLR sont aujourd’hui « une force résiduelle », avant de demander au Rwanda de « rentrer chez lui pour que nous restions des voisins et pour que nous puissions discuter ». Le Royaume-Uni a estimé pour sa part que tout soutien de l’ONU à la force régionale de la SADC ne doit pas entraver la capacité de la MONUSCO à remplir son mandat. D’un point de vue opérationnel, a précisé la Suisse, ce soutien doit être centré sur la protection des civils et un partage d’informations solide. Toute aide de l’ONU à cette mission doit être fournie dans le strict respect des droits humains, a ajouté le Japon. La Fédération de Russie a tout simplement appelé à appuyer la nouvelle Mission. Pour sa part, la Sierra Leone, au nom des A3+ a estimé que l’unité des membres du Conseil est un « impératif moral » afin de garantir que la Mission de la SADC reçoive le soutien dont elle a besoin pour la paix et la stabilité du pays. Les États-Unis ont plaidé pour qu’un appui limité lui soit apporté alors que la France, prenant note des recommandations du Secrétaire général pour renforcer la coopération entre la MONUSCO et la Mission de la SADC, a promis de présenter prochainement un projet de texte à cette fin. Les délégations ont également commenté la clôture, le mois dernier, des opérations de la MONUSCO au Sud-Kivu, mettant fin à plus de 20 ans d’opération. Le processus de transition se poursuit sous la forme d’un plan provincial de transition pour la province du Sud-Kivu, accompagné par un plan d’appui de l’équipe pays des Nations Unies, a fait savoir Mme Keita. La Chine a appelé la MONUSCO à travailler avec le Gouvernement congolais afin de veiller à un retrait en toute sécurité et de façon ordonnée avant de réclamer « un petit ajustement » de son mandat pour qu’elle puisse assurer une coordination avec les forces régionales. LA SITUATION CONCERNANT LA RÉPUBLIQUE DÉMOCRATIQUE DU CONGO , Déclarations Mme BINTOU KEITA, Représentante spéciale du Secrétaire général et Cheffe de la Mission de l’Organisation des Nations Unies pour la stabilisation en République démocratique du Congo , présentant le rapport trimestriel sur la situation en République démocratique du Congo , a rappelé qu’un nouveau Gouvernement a été mis en place le 12 juin 2024 avec une « première » Première Ministre de l’histoire du pays, Mme Judith Suminwa Tuluka, qui est à la tête d’un Gouvernement composé de 54 membres dont 17 femmes, soit une nette augmentation, de 27% à 33%, de femmes. Elle a ainsi salué l’engagement du Chef de l’État à promouvoir l’égalité des sexes et ses efforts en sa qualité de Champion de la masculinité positive de l’Union africaine. Les échanges avec les nouveaux responsables ont permis de discuter du nouveau plan d’action du Gouvernement et des possibilités de soutien de la MONUSCO, s’est réjouie Mme Keita. La Représentante spéciale a ensuite condamné l’attaque, le 19 mai, de la résidence de Vital Kamerhe, qui a entraîné la mort de deux policiers chargés de sa sécurité. Elle a noté que les forces de sécurité congolaises ont arrêté plus de 50 personnes, accusées d’avoir participé à plusieurs attaques, se désolant que la situation sécuritaire dans l’est de la RDC continue de se détériorer. Elle a dit être préoccupée par l’expansion rapide du Mouvement du 23 mars dans le Nord-Kivu et par son débordement dans le Sud-Kivu, malgré les nombreuses opérations menées par les Forces armées de la République démocratique du Congo , soutenues par la MONUSCO et la Mission de la Communauté de développement de l’Afrique australe en République démocratique du Congo. Au cours des deux dernières semaines, le M23 s’est emparé de la ville de Kanyabayonga, a-t-elle indiqué en signalant aussi que le M23 et ses soutiens ont incendié plusieurs bases des FARDC et déclenché de nouveaux déplacements de population. Comme le souligne le Groupe d’experts, le Gouvernement du Rwanda a renforcé son soutien au M23, lui permettant de réaliser des gains territoriaux majeurs dans l’est de la RDC, a fait valoir la Représentante spéciale pour qui l’escalade rapide de la crise du M23 pose un risque très réel de provoquer un conflit régional plus large. En outre, une série d’attaques « horribles » menées par les Forces démocratiques alliées , les milices Zaïre et les groupes armés de Coopérative pour le développement du Congo dans la province de l’Ituri a fait près de 300 victimes supplémentaires au cours de la période considérée, a-t-elle ajouté en déplorant la mort, entre le 4 et le 7 juin, de plus de 90 personnes se trouvant dans des coins isolés du territoire. La Représentante spéciale a assuré que la MONUSCO avait poursuivi son soutien aux FARDC pour la protection des civils contre la CODECO et des groupes Maï-Maï en Ituri. La MONUSCO a notamment formé 500 nouvelles recrues des FARDC, tandis que l’opération Springbok, en défense de Goma et Sake, continue de faire face aux opérations du M23. Pour sa part, la Mission de la SADC en RDC atteindra sa pleine capacité opérationnelle d’ici à la mi-juillet, a indiqué Mme Keita avant de déplorer la perte de deux soldats sud-africains le 25 juin lors d’une attaque du M23 contre leur base à Sake. La Représentante spéciale s’est inquiétée de l’aggravation de la crise humanitaire en RDC provoquée par les attaques du M23. Au total, la RDC compte 7,3 millions de personnes déplacées dont 6,9 millions dans les seules provinces de l’est. Or les violations du droit international humanitaire entravent l’acheminement de l’aide humanitaire, s’est-elle impatientée en notant au moins 15 bombardements de sites de personnes déplacées ou de leurs environs immédiats qui ont fait près de 30 morts et de nombreux blessés. De plus, la violence basée sur le genre ne cesse d’augmenter, s’est-elle désolée: en 2023, 122 960 cas ont été signalés . Les filles représentaient près de 90% de tous les cas, et les incidents de violence sexuelle contre les enfants avaient augmenté de 40%. Sur la base des tendances actuelles, l’année 2024 risque de devenir une autre année record, a prévenu Mme Keita. Abordant la question du financement du Plan de réponse humanitaire 2024 , Mme Keita a noté que seulement 26% ont été versés. Elle a appelé les États Membres et les organisations régionales à renforcer leur engagement en faveur de solutions politiques et régionales et à s’attaquer aux causes profondes des conflits. La trêve humanitaire de deux semaines dans l’est de la RDC, qui a débuté le 5 juillet à minuit, devrait être l’occasion pour donner un nouvel élan aux efforts de paix régionaux en cours, a-t-elle espéré. Dans la résolution 2717 , a rappelé la Représentante spéciale, le Secrétaire général a présenté les différentes options possibles de soutien à la Mission de la SADC en RDC qui excluent la solution militaire. La paix ne pourra être rétablie que grâce à des solutions politiques durables, a-t-elle martelé en recommandant que les efforts régionaux soient menés en complémentarité avec les initiatives de médiation au niveau provincial et local destinées à faciliter le désarmement des groupes armés dans l’esprit du processus de Nairobi. La MONUSCO continue son appui aux efforts de désarmement, démobilisation et réintégration du Gouvernement dont la réinsertion de plus de 1 800 ex-combattants à Lubero, a-t-elle assuré. La Représentante spéciale a rappelé que le 25 juin avait été marqué par la clôture des opérations de la MONUSCO au Sud-Kivu, mettant fin à plus de 20 ans d’opérations dans la province. Le processus de transition se poursuit sous la forme d’un plan provincial de transition pour la province du Sud-Kivu, accompagné par un Plan d’appui de l’équipe pays des Nations Unies. En conclusion, Mme Keita a lu un slam des jeunes de l’Uhuru Knowledge Center, qui dénonce, entre autres, « le cycle infernal de fuite, les bombes sur les déplacés à Mugunga, les traumatismes et les peurs, les villages brûlés, les maisons incendiées, les cœurs brisés des familles… » Ce slam se conclut par un appel à écouter cette jeunesse congolaise et à la soutenir sans réserve pour l’avenir du pays. Le représentant de la France a condamné la violation de la souveraineté et de l’intégrité territoriale de la RDC et appelé le Rwanda à cesser son soutien au M23 et à retirer ses forces du territoire congolais. Dans le même temps, il a demandé à la RDC de mettre un terme à ses liens avec les Forces démocratiques de libération du Rwanda et a salué, à ce titre, la proposition d’un plan pour désarmer et démobiliser les combattants de ce groupe. Il faut un règlement politique du conflit, a poursuivi le délégué, en exprimant le soutien de la France aux efforts de l’Angola pour ramener les parties à la table des négociations. Le délégué a par ailleurs salué le déploiement de la Mission de la Communauté de développement de l’Afrique australe en République démocratique du Congo, prenant note des recommandations du Secrétaire général pour renforcer la coopération entre la MONUSCO et la SAMIRDC. Nous présenterons prochainement un projet de texte à cette fin, a-t-il indiqué. Enfin, après avoir dénoncé les pressions exercées par le M23 sur la MONUSCO pour s’arroger le contrôle de certaines zones, il a affirmé que le Conseil de sécurité restera seul décisionnaire du désengagement de la Mission de l’ONU, en consultation étroite avec Kinshasa. Le représentant de l’Équateur s’est dit préoccupé par la violence du M23 dans le Nord-Kivu, qui s’étend de plus en plus à certaines parties du Sud-Kivu, au moment où s’opère le retrait de la MONUSCO du Nord-Kivu. Cela confirme la nécessité pour la RDC de collaborer avec la MONUSCO dans la mise en œuvre du plan de retrait, a-t-il noté en soulignant l’importance d’un appui qui permet un contrôle gouvernemental sur l’ensemble du territoire. Le soutien militaire étranger au M23 et à certains groupes armés, tels que les FDLR, doit cesser immédiatement, a exigé le représentant avant de prendre note des efforts de médiation diplomatique entre la RDC et le Rwanda, menés par le Gouvernement angolais. L’Équateur encourage le Gouvernement congolais à continuer de s’attaquer aux causes des tensions intercommunautaires et à mettre en œuvre l’accord de cessation des hostilités entre le Gouvernement et les différents groupes armés de la province d’Ituri, qui est « plausible » selon lui, dans le cadre du programme de désarmement, démobilisation, communauté et stabilisation. Les pratiques et crimes les plus atroces enregistrés en RDC, y compris les violences sexuelles basées sur le genre et les violations graves à l’encontre des enfants, ne peuvent rester impunis, a poursuivi le représentant. À cet égard, il a mis en exergue le travail de la MONUSCO visant à mettre fin au recrutement et à l’utilisation d’enfants dans les groupes armés, et à renforcer le secteur de la justice, à travers la mise en œuvre du programme conjoint d’appui à la réforme judiciaire des Nations Unies et la coopération technique et financière pour lutter contre l’impunité pour les crimes contre l’humanité. L’Équateur considère que le déploiement de la Mission de la SADC en RDC, appuyée par l’Union africaine, est un signe de soutien régional à la paix et à la stabilisation en RDC que le Conseil de sécurité devrait appuyer, a déclaré le délégué. Pour lui, le Conseil « doit appuyer toute initiative régionale, bilatérale et internationale qui, de manière coordonnée, soutient la RDC dans la consolidation de la paix et de la stabilité politique ». Le représentant du Royaume-Uni a appelé toutes les parties au conflit à respecter la trêve. Il a fermement condamné les attaques commises contre les travailleurs humanitaires, notamment celle de Butembo qui a causé la mort de deux travailleurs humanitaires de l’ONG britannique Tearfund. Il a dénoncé le fait de cibler les humanitaires, avant de rappeler l’inviolabilité des camps de population civile. Mettre en danger la vie des civils en plaçant de l’artillerie lourde à proximité des camps de personnes déplacées est inacceptable, s’est-il indigné, jugeant également « inexcusable » de lancer des attaques sur des zones connues pour être fortement peuplées de civils. Le délégué a souhaité que la période de transition de la MONUSCO soit « responsable » et permette un positionnement de l’État lui permettant d’assumer ses responsabilités et d’éviter un vide sécuritaire. Il a, en outre, souhaité que tout soutien de l’ONU à la force régionale de la SADC, la Mission de la Communauté de développement de l’Afrique australe en RDC, n’entrave pas la capacité de la MONUSCO à remplir son mandat actuel. Le représentant de la Sierra Leone, qui s’exprimait au nom de l’A3+ a appelé les parties concernées à cesser toutes les attaques contre la MONUSCO. Il a salué la nomination de la première femme Première Ministre de la RDC ainsi que la présence de 17 femmes au sein du nouveau Gouvernement congolais, avant de s’alarmer de la détérioration de la situation sécuritaire dans les provinces du Kivu et de l’Ituri. Préoccupé par les risques encourus par les civils dans les camps de personnes déplacées, le délégué a exhorté les parties à assurer la protection des civils. Il a ensuite condamné les attaques perpétrées contre des infrastructures critiques, contre l’aéroport de Goma et contre les Casques bleus et les biens de la MONUSCO. Il est grand temps de résoudre ce conflit, a-t-il commenté, regrettant l’absence d’amélioration depuis la dernière réunion du Conseil de sécurité sur ce dossier. Le peuple congolais ne doit plus continuer à subir les atrocités commises par les groupes armés en RDC, a insisté le délégué. Alarmé par la recrudescence des combats à Kanyabayonga depuis le 7 février dernier, le représentant a dit craindre un débordement régional dans la région des Grands Lacs. Il a appelé les groupes armés à cesser leurs attaques contre les civils, à se retirer des territoires occupés et à donner aux populations le répit dont elles ont besoin. Dans ce contexte, il a réitéré le soutien des A3+ aux efforts de médiation et de dialogue, notamment ceux déployés par le Président angolais João Lourenço. Il a également rappelé l’importance des processus de Luanda et de Nairobi, dans le but de dynamiser le dialogue politique au niveau régional et de désamorcer les tensions. Après avoir pris acte du retrait de la MONUSCO du Sud-Kivu, le représentant a estimé que l’unité des membres du Conseil est un « impératif moral » afin de garantir que la Mission de la SADC en République démocratique du Congo reçoive le soutien dont elle a besoin pour la paix et la stabilité en RDC. Appelant de ses vœux un financement adéquat pour la réponse humanitaire dans l’est de la RDC, il a averti que les activités des groupes armés ne font qu’exacerber les conséquences humanitaires pour les plus de 6 millions de personnes déplacées. Il a enfin souhaité que les acteurs étatiques, les groupes armés et les autres parties prenantes soient tenus responsables de leurs actes et traduits en justice pour leur rôle dans le recrutement et l’utilisation d’enfants dans le conflit. La représentante des États-Unis a salué la pause humanitaire de deux semaines qui a commencé le 5 juillet, ainsi que le désengagement de la MONUSCO du Sud-Kivu. Elle s’est cependant déclarée préoccupée par les difficultés de déploiement rencontrées par les Forces armées de la RDC pour tenir les positions de la MONUSCO. Elle a dénoncé les menaces et avancées du M23 et a jugé « irresponsable » le soutien que le Rwanda leur apporte. Encourageant la RDC et le Rwanda à dialoguer en vue d’une désescalade, elle a assuré du soutien des États-Unis à cette fin. À l’heure actuelle, les interventions militaires du Rwanda sont de plus en plus directes et décisives, a-t-elle déploré, avant d’appeler toutes les parties à protéger les populations. Elle a ensuite salué le déploiement de la mission de la Communauté de développement de l’Afrique australe en République démocratique du Congo et plaidé pour qu’un appui limité lui soit apporté. Le Conseil de sécurité doit éviter toute mesure susceptible d’attiser les tensions régionales, a conclu la déléguée. Le représentant de la Chine a noté la prise de fonction du nouveau Gouvernement de la RDC, le mois dernier en, saluant son plan d’action pour parvenir à la stabilité et à la paix. Il a insisté pour que la violence des groupes armés cesse, en rappelant que le 3 juillet dernier, une entreprise privée chinoise a subi une attaque qui a causé la mort et la disparition de plusieurs personnes. Il a demandé que les responsables soient arrêtés et traduits en justice, et exhorté tous les groupes armés à déposer les armes et à se retirer des zones qu’ils occupent. Notant qu’en avril le Gouvernement de la RDC a conclu un accord de cessez-le-feu avec de multiples groupes armés et qu’un projet pilote de DDR a été mené au Kivu, le délégué a appelé la communauté internationale à soutenir des progrès de ce type, à respecter la souveraineté et l’intégrité territoriale de la RDC et à y améliorer la situation humanitaire. Afin de faciliter une désescalade dans la région, le représentant a voulu que l’on règle les divergences par le dialogue au détriment des solutions militaires. Il a remercié l’Angola d’avoir organisé une réunion ministérielle entre la RDC et le Rwanda. Pour ce qui est du retrait de la MONUSCO dont la première étape est terminée, le délégué a appelé la Mission à travailler avec le Gouvernement congolais afin de veiller à un retrait en toute sécurité et de façon ordonnée. La Chine, a conclu le représentant, appuie un petit ajustement du mandat de la MONUSCO pour qu’elle puisse assurer une coordination avec les forces régionales. Le représentant de la Slovénie a exhorté le M23 et tous les autres groupes armés à cesser immédiatement les hostilités et à se retirer des territoires occupés. Il a rappelé aux parties leur obligation de respecter le droit international humanitaire et les droits humains. Il a fermement condamné les plus de 170 attaques contre des agents humanitaires cette année, ainsi que la poursuite des attaques contre les soldats de la paix. Il a dénoncé l’utilisation croissante de l’artillerie lourde à proximité des camps de déplacés, comme les bombardements qui ont eu lieu à Mugunga et au lac vert. Il a voulu que l’on traduise en justice les auteurs de violences sexuelles, d’exploitation sexuelle et d’esclavage sexuel. Le délégué s’est dit craindre que le conflit ne prenne une dimension régionale et a exhorté les Présidents congolais et rwandais à s’engager dans un dialogue politique inclusif. La représentante de Malte a exprimé une nouvelle fois son soutien au dernier communiqué de presse du Conseil de sécurité qui condamnait fermement le soutien militaire étranger au M23 et à tout autre groupe armé opérant en RDC. Alors que la MONUSCO a achevé son retrait du Sud-Kivu, la déléguée a pointé les retombées sécuritaires du Nord-Kivu sur le Sud-Kivu, y compris les 500 000 déplacés. Elle a encouragé les autorités congolaises à ne ménager aucun effort pour assurer une présence militaire suffisante dans la région et empêcher que des bases ne tombent entre les mains des groupes armés. Sur le plan politique, elle a condamné la tentative du 19 mai de déstabiliser les institutions démocratiques en RDC. Sur une note positive, la déléguée s’est félicitée de la nomination de la première femme premier ministre et des 17 autres femmes qui sont entrées au Gouvernement. Elle a aussi félicité l’Angola pour ses efforts visant à désamorcer les tensions et encouragé les dirigeants des pays concernés à revenir à la table des négociations. Exigeant que toutes les violations du droit international humanitaire et des droits de l’homme cessent immédiatement, la déléguée a plaidé pour une présence plus importante de conseillers à la protection de l’enfance dans le Sud-Kivu, conformément à la résolution 2717 . Le représentant de la République de Corée a salué la pause humanitaire de deux semaines qui a commencé vendredi dernier à l’est de la RDC. Mon pays espère que cette trêve permettra de prévenir le risque d’une imminente et totale régionalisation du conflit, a-t-il dit avant d’exhorter le M23 à se retirer complètement des zones occupées et de dénoncer les interventions militaires étrangères en RDC. Le Conseil doit rester vigilant sur cette question, a poursuivi le représentant qui a plaidé pour un retrait graduel et responsable de la MONUSCO et pris note des propositions du Secrétaire général pour un soutien onusien aux forces régionales en RDC. L’appui de l’ONU à de telles forces devra être apporté dans le respect des droits humains et du droit international humanitaire, a conclu le représentant en insistant sur un accès humanitaire sans entrave. Pour la représentante du Japon, il est essentiel de préserver la souveraineté, l’unité et l’intégrité territoriales de la RDC. Elle a dit soutenir les initiatives nationales et régionales en cours visant à surmonter les différends, apaiser les tensions entre les parties prenantes et rechercher des solutions durables grâce à un dialogue inclusif. Le processus de Luanda doit être respecté de bonne foi par toutes les parties, a-t-elle plaidé, avant d’appeler à éviter toute action susceptible de le faire dérailler. Toute aide de l’ONU à la force régionale SAMIDRC doit être fournie dans le strict respect des droits humains, a-t-elle dit. Elle a également appelé à un désengagement responsable et à un retrait durable de la MONUSCO, avec notamment un déploiement synchronisé des forces de sécurité nationales pour assurer la protection des civils. Pour la représentante de la Suisse, seule une solution politique, fondée sur le dialogue et le respect mutuel, peut conduire à une paix et une sécurité durables dans la région. Face à l’intensification des tensions entre la RDC et le Rwanda, elle a salué les initiatives politiques en cours, avant d’encourager les Présidents Tshisekedi et Kagame à se réunir au plus vite pour engager un dialogue sincère et constructif. Il est crucial que tous les États de la région respectent leurs engagements, a-t-elle argué en condamnant la progression continue des forces de défense rwandaises et du M23 dans l’est de la RDC. La déléguée a exigé que le Rwanda cesse tout soutien au M23 et se retire du territoire congolais. Elle a également appelé les Forces armées de la RDC à ne plus soutenir les Forces démocratiques de libération du Rwanda . Aucun dialogue de paix durable ne pourra aboutir si les parties continuent à violer le droit international, a-t-elle ajouté, exprimant sa préoccupation face à l’augmentation des attaques contre les civils, des recrutements d’enfants et des violences sexuelles liées au conflit. Alors que la MONUSCO a achevé son retrait du Sud-Kivu, la représentante a constaté que les défis sécuritaires perdurent après le désengagement. Elle a encouragé la RDC à prendre le relais et à veiller à ce que les vides sécuritaires soient comblés, notamment par le déploiement des forces de sécurité. Tout soutien de la MONUSCO aux forces régionales doit être entrepris en gardant à l’esprit que la paix et la sécurité ne peuvent être atteintes que par des solutions politiques durables, a-t-elle souligné, plaidant pour une application robuste du principe de diligence voulue en matière de droits de l’homme et une adhésion au cadre de conformité de l’Union africaine. D’un point de vue opérationnel, a poursuivi la déléguée, tout soutien doit s’accompagner d’une approche centrée sur la protection des civils et d’une coordination et d’un partage d’informations solides. La représentante de la Fédération de Russie a déploré l’escalade de la situation dans l’est de la RDC. La poursuite du conflit militaire est la principale cause de la détérioration de la situation humanitaire, a dit la déléguée, avant de plaider pour une solution durable tenant compte des intérêts de tous les acteurs. Elle a appelé à la cessation des hostilités et à l’application du processus de Luanda. La RDC doit cesser de coopérer avec les groupes armés illicites, a-t-elle lancé. Déplorant que les efforts diplomatiques n’aient donné que des résultats limités, elle a exhorté tous les pays ayant de l’influence à faire primer les intérêts de la population congolaise. La déléguée a appelé à tirer en toute impartialité les leçons des succès et échecs de la MONUSCO, avant de prendre note de son retrait du Sud-Kivu. Un vide sécuritaire ne saurait s’instaurer en RDC, a déclaré la déléguée. Enfin, elle a appelé à appuyer la mission de la Communauté de développement de l’Afrique australe en République démocratique du Congo. À suivre... À l’intention des organes d’information. Document non officiel.
09.07.2024 04:10 Country: Democratic Republic of the Congo Source: UN Security Council 9681ST MEETING SC/15760 8 July 2024 A careful, incremental approach is vital to the three-phase withdrawal of the longstanding United Nations peacekeeping mission in the Democratic Republic of the Congo, speakers told the Security Council today, stressing the need to avoid a domestic security vacuum and the regional spillover of conflict between the Government forces and other armed groups. Updating the 15-member organ on her mandated activities, Bintou Keita, Special Representative of the Secretary-General and Head of the United Nations Organization Stabilization Mission in the Democratic Republic of the Congo , expressed grave concern about the rapid expansion of the 23 March Movement in the country’s east, including North Kivu, and its advance into South Kivu. “The rapidly escalating M23 crisis carries the very real risk of provoking a wider regional conflict”, she warned, noting that the Group of Experts, which reports to the Council’s sanctions committee, found that Rwanda has reinforced its support for the M23. MONUSCO has trained 500 recruits of the Government’s military arm, known as the Armed Forces of the Democratic Republic of the Congo , to defend Goma and Sake from the M23. For its part, the Southern African Development Community regional force authorized by the African Union is expected to reach full operational capability by mid-July, she added. In the ensuing discussion, Council members and the representatives of the Democratic Republic of the Congo and Rwanda presented their assessments of the evolving situation. “If the fighting persists, there is a risk of regional spillover in the Great Lakes region with devastating consequences”, said therepresentative of Sierra Leone, speaking also for Algeria, Guyana and Mozambique. For three decades, he observed, the eastern Democratic Republic of the Congo has been a battleground for a conflict with deep and tangled roots. Agreeing, Japan’s delegate said that the increased offensive by armed groups — including M23 — “is devastating the lives of local people and threatening human security”. Any support to M23 and other armed groups must be stopped immediately as “continuation of such support is bringing the region to the verge of all-out conflict”, she cautioned. The Russian Federation’s representative said that despite being often described as a “forgotten” crisis, it is one of the oldest with a bloody history and unprecedented casualties. “Unfortunately, diplomatic efforts today have yielded limited results”, she said, calling on countries with political and economic interests in the region and influence on the main actors to put the interests of the Congolese population first. The speaker for the United States insisted that amid such instability and violence, the Council should not support MONUSCO’s departure from North Kivu or Ituri until more progress is made to de-escalate. “It is irresponsible for Rwanda as a major troop-contributing country to UN peacekeeping” to tolerate the M23’s behaviour, she said, adding that a resolution is critical to enable the Congolese to secure and develop their eastern provinces and for Rwanda to ensure its internal security. The representative of the Democratic Republic of the Congo welcomed the completion of the first phase of MONUSCO’s departure on 25 June, but stressed that — due to Rwanda’s continued aggression in North Kivu — the next withdrawal phase will be addressed when conditions permit. “It appears that Rwanda has been guaranteed impunity and enjoys a blank cheque thanks to its participation in United Nations peacekeeping operations as one of the troop-contributing countries”, he observed. Explaining the cause of the conflict, his counterpart from Rwanda noted the presence of communities of Rwandan origin speaking Kinyarwanda in Congolese territories well before colonial rule. He said that various attempts have been made to deny these people their fundamental rights of citizenship, safety and protection. The Democratic Republic of the Congo’s security and governance failures led to the mushrooming of illegal armed groups, including FDLR, which is a threat to Rwanda and the Great Lakes region. Against this backdrop, Slovenia’s delegate urged the Presidents of the Democratic Republic of the Congo and Rwanda to engage in inclusive political dialogue. “There is one clear and united message coming from this Chamber repeatedly”, he said, adding: “There is no military solution to this conflict.” Delegates also exchanged views on MONUSCO’s role in supporting SADC’s regional force. China supports “reasonable adjustment” to MONUSCO’s mandate to ensure its coordination and complementarity with the regional force, said its diplomat. However, “this is a dangerous moment for MONUSCO and its peacekeeping personnel”, said the representative of the United Kingdom, adding that any support to the regional force should be anchored in the Luanda and Nairobi political processes and implemented under the UN human rights due diligence policy. “MONUSCO must avoid being drawn into an escalating regional conflict”, he cautioned. THE SITUATION CONCERNING THE DEMOCRATIC REPUBLIC OF THE CONGO Briefing BINTOU KEITA, Special Representative of the Secretary-General and Head of the United Nations Organization Stabilization Mission in the Democratic Republic of the Congo , briefed the Security Council on the Secretary-General’s latest report on the country’s situation covering the period from 20 March to 19 June. Since her last briefing, the political dynamic has mostly revolved around establishing a new Government inaugurated in June following the December 2023 elections. She welcomed the appointment of the first female Prime Minister in the country’s history, Judith Suminwa Tuluka. In addition to her, women account for 33 per cent of the new Government, or 17 out of 54 ministers — an increase from 27 per cent. She said that she and Government leaders have already discussed its new action plan and the possibilities of MONUSCO’s support for its implementation. Turning to the security situation in the country’s east, she expressed grave concern about the rapid expansion of the 23 March Movement in North Kivu and its spillover into South Kivu, despite numerous operations conducted by the Armed Forces of the Democratic Republic of the Congo , regularly supported by MONUSCO and the Southern African Development Community Mission in the Democratic Republic of the Congo. Over the last two weeks, the M23 captured several strategic locations in North Kivu, burning several FARDC bases and triggering additional population displacements. As documented by the Group of Experts, which reports to the Council’s sanctions committee, the Government of Rwanda has reinforced its support for the M23. “The rapidly escalating M23 crisis carries the very real risk of provoking a wider regional conflict,” she warned. MONUSCO has also trained 500 new FARDC recruits as part of a new joint FARDC-MONUSCO operation to defend Goma and Sake from the M23. For its part, the SADC regional force is expected to reach full operational capability by mid-July. Citing 7.3 million displaced people, including 6.9 million in the eastern provinces alone, she described the situation as “one of the most severe, complex and neglected humanitarian crises of our times”. In 2023, a total of 122,960 cases of gender-based violence were reported, up 3 per cent from 2022. Based on current trends, 2024 risks becoming another record year. The 2024 Humanitarian Response Plan seeks $2.6 billion to assist 8.7 million crisis-affected people but was only 26 per cent funded as of mid-June, she lamented, calling for greater financial support. She also called on Member States and regional organizations to increase their efforts to reduce humanitarian suffering by strengthening their engagement towards political and regional solutions and by recommitting to tackle the root causes of conflict. In this regard, she welcomed the two-week humanitarian truce in the country’s east that began on 5 July. As requested in resolution 2717 , the Secretary-General has submitted to the Council a letter identifying the various possible options for support to the SADC regional force, endorsed in March by the African Peace and Security Council. “There will be no military solution to this conflict, and that peace can only be restored through lasting political solutions,” she said, noting that MONUSCO continued to support the Government’s disarmament, demobilization and reintegration efforts and security sector reform. On June 25, MONUSCO ended more than 20 years of operations in South Kivu. In the context of disengagement and transition, the acceleration of those efforts will require a decisive will on the part of the authorities to convince the armed groups of the need for disarmament and a longer-term commitment from international partners, she asserted. Statements The representative of France voiced concern over the escalation of the situation on the ground in the eastern Democratic Republic of the Congo. This violence fuels the humanitarian crisis and violations of international humanitarian law and human rights, he observed, condemning the bombing of the Mugunga displaced persons camp on 3 May, as well as the attacks that caused the death of humanitarian personnel on 1 July. He further condemned the actions of all armed groups in the eastern Democratic Republic of the Congo, including the 23 March Movement , which extended its control towards the north of the North Kivu province. Relatedly, he denounced the pressure exerted by M23 on MONUSCO to take control of certain areas. The 2024 report of the Panel of Experts highlighted the ties maintained by several armed groups with State actors, he said, condemning the violation of the sovereignty and territorial integrity of the Democratic Republic of the Congo and calling on Rwanda to cease its support for the M23 and withdraw its forces from Congolese territory. He also noted that the arms embargo is now focused on armed groups and no longer concerns the Congolese authorities. The representative of Ecuador, appealing to all parties to make efforts towards constructive dialogue, hailed the appointment of the first female Prime Minister of the Democratic Republic of the Congo as well 17 other women in the Government. The representation of women in decision-making is key to inclusive societies, he said, while expressing concern about the expansion of violence by M23. Calling for cooperation between MONUSCO and the Government to tackle this, he reiterated that foreign support for M23 and armed groups such as the Democratic Forces for the Liberation of Rwanda should cease immediately. Noting the diplomatic efforts led by Angola, he also encouraged the Democratic Republic of the Congo to tackle intercommunal tensions and stressed the need for accountability for all atrocities, including sexual violence and recruitment of children. Welcoming the humanitarian truce in the east of the country, he said the deployment of the SADC Mission is a crucial demonstration of regional support for peace and stability in the Democratic Republic of the Congo. The representative of the United Kingdom advocated for MONUSCO’s transition period to be responsible and carefully considered to ensure that the Democratic Republic of the Congo is appropriately positioned to assume its responsibilities and avoid a security vacuum. MONUSCO must implement lessons learned from its withdrawal from South Kivu in subsequent phases of disengagement from North Kivu and Ituri, where conditions for civilians are already dire. He encouraged MONUSCO and the Government to collaborate closely on a strategy to protect civilians. Any configuration of support to the SADC regional force must not impede MONUSCO’s ability to deliver its current mandate. “This is a dangerous moment for MONUSCO and its peacekeeping personnel”, he said, adding: “MONUSCO must avoid being drawn into an escalating regional conflict” Such support should be anchored in the Luanda and Nairobi political processes and implemented under the UN human rights due diligence policy. Continual review against these criteria will be critical, he stressed. The representative of Sierra Leone, speaking also for Algeria, Guyana and Mozambique, said that “the people of the Democratic Republic of the Congo have suffered a prolonged misery”. For three decades, the eastern part of the country has been a battleground for a conflict with deep and tangled roots. He sounded alarm over the deteriorating security situation in the Kivus and Ituri, stressing that violence linked to armed group activity continues to inflict a heavy toll on civilians. Particularly concerning are the risks posed to civilians in internally displaced persons camps. Further, he voiced concern about attacks on critical infrastructure, including the Goma Airport and MONUSCO peacekeepers and assets. Condemning the resurgence in fighting in North Kivu province, he stated: “If the fighting persists, there is a risk of regional spillover in the Great Lakes region with devastating consequences.” He called on all armed groups operating in the eastern Democratic Republic of the Congo to cease their attacks on civilians, withdraw from occupied territories and give civilians “the much-needed respite they deserve”. Reiterating his support for regional talks and processes, he commended Angola’s efforts to work towards peace and stability in the country. Additionally, he supported the African Union Peace and Security Council communiqué endorsing the deployment of SADC Mission. Noting MONUSCO’s withdrawal from South Kivu, he urged respect for the wishes of the Congolese people and stressed the importance of a responsible, gradual and sustainable withdrawal. He further underscored the need to address the alarming humanitarian situation in the eastern part of the country by providing adequate funding. Living conditions in displaced persons camps were already deteriorating, he observed, adding that continued armed group activity — including the M23 offensive — will only exacerbate the humanitarian consequences for the more than 6 million people who have been displaced from their homes. “Women and children will continue to pay the highest price in this conflict if nothing is done to bring the conflict to an end”, he cautioned. The representative of the United States, welcoming the two-week humanitarian truce and Angola’s efforts to bring about that, noted the completion of MONUSCO’s drawdown in South Kivu and observed that the country’s forces have struggled to maintain the positions that the Mission occupied. The United Nations and the Government must keep this in mind in future phases of the drawdown. Highlighting the surging number of fatalities, she said these despicable acts of violence would have been more grave without MONUSCO’s contributions. Amid such instability and violence, the Council should not support MONUSCO’s departure from North Kivu or Ituri until more progress is made to de-escalate. “It is irresponsible for Rwanda as a major troop-contributing country to UN peacekeeping” to tolerate the M23’s behaviour, she said, adding that a resolution is critical to enable the Congolese to secure and develop their eastern provinces and for Rwanda to ensure its internal security. “Rwanda's military interventions and operations in North Kivu have extended beyond mere support for M23 operations to direct and decisive involvement”, she said, expressing support for the SADC Mission. The representative of China condemned a 3 July attack against a private Chinese company in the Democratic Republic of the Congo that caused several deaths and disappearances of Chinese citizens. He urged all armed groups in that country’s east to lay down their weapons and withdraw from occupied areas immediately. MONUSCO has successfully withdrawn from South Kivu in June. Going forward, the UN system should assist peacebuilding and consolidating efforts in the province. MONUSCO needs to stay engaged with the Government to ensure a safe and ordinary drawdown process. A string of recent attacks against MONUSCO calls for a greater sense of urgency and more effective measures by the relevant actors to ensure the safety of peacekeepers. Given that SADC is engaged in peacekeeping activities in the eastern provinces, Beijing supports “reasonable adjustment” to MONUSCO’s mandate to ensure its coordination and complementarity with the regional force. The representative of Slovenia, while welcoming the recently announced humanitarian truce, expressed concern over the escalating use of heavy artillery near camps for internally displaced persons. “Accountability for those endangering civilians with these reckless tactics must be ensured”, he stressed, also urging the same for sexual violence, exploitation and slavery. Further, all States must end any support to armed groups, and he expressed alarm over external support to M23 and unauthorized foreign military personnel in the Democratic Republic of the Congo. Specifically, he urged Rwanda to withdraw its military and, noting the escalating security situation, stressed that MONUSCO’s continued withdrawal requires careful, strategic planning. And, as the conflict threatens to escalate into a wider regional crisis, he urged the Presidents of the Democratic Republic of the Congo and Rwanda to engage in inclusive political dialogue. “There is one clear and united message coming from this Chamber repeatedly,” he added — “there is no military solution to this conflict”. The representative of Malta expressed concern that “Twiraneho operatives” are committing grave violations against children in South Kivu — including persistent recruitment — in collaboration with M23. She therefore encouraged Congolese authorities to “spare no effort” in ensuring a sufficient military presence in the region and preventing bases from falling into the hands of armed groups. On a positive note, she welcomed the appointment of the first female Prime Minister and 17 other women holding Government positions, which “marks a milestone in promoting the meaningful participation of women in leadership positions” and should serve as a model. She also welcomed Angola’s efforts to de-escalate regional tensions, expressing hope that the leaders of the countries concerned return to the negotiating table. Yet, many root causes of conflict still must be addressed, and she added that it “remains an international responsibility” to ensure that illegally extracted mineral resources are not integrated into the international market. The representative of the Republic of Korea expressed hope that the recently announced humanitarian truce will prevent “an imminent, fully fledged regionalization and escalation of the conflict”. The territorial expansion of armed groups is alarming, however, as are continued attacks on displacement sites and recent reports regarding direct foreign military intervention on the territory of the Democratic Republic of the Congo. “Foreign military support to armed groups not only intensifies regionalization of the conflict, but also destabilizes the security of the supporting country itself”, he said. Welcoming the development of a new programme for social cohesion and community-violence reduction in South Kivu by the United Nations Population Fund — which will be supported by the Peacebuilding Fund — he noted that his country has “nearly doubled” its contribution thereto by providing $8 million in 2024. He added that Seoul plans to make a “significant contribution” in 2024 to address the humanitarian funding gap for the Democratic Republic of the Congo. The representative of Japan condemned the horrifying shelling of internally displaced persons camps, adding that the victims, including women and children, are in the most vulnerable conditions, having fled human rights violations and abuse. The increased offensive by armed groups — including M23 — “is devastating the lives of local people and threatening human security”, she said, stressing that they must immediately cease hostilities and lay down their arms. The shelling incident by M23 again shows the presence of heavy weaponry near the civilian population. Crossfire in the vicinity makes humanitarian access to internally displaced persons camps impossible, and those in need face an increased risk of abuse, including sexual violence. She further observed that the reported large quantities of sophisticated artillery brought from outside and the presence of disguised foreign troops remain deeply concerning, noting that any support to M23 and other armed groups must be stopped immediately. “Continuation of such support is bringing the region to the verge of all-out conflict,” she cautioned. The representative of Switzerland, noting that security conditions in eastern Democratic Republic of the Congo remain unstable, said the country is at a “decisive crossroad”. Only a political solution, based on dialogue and mutual respect, can lead to lasting peace, she stressed, warning that the intensification of tensions between that country and Rwanda represent a real risk of regional escalation. Welcoming the humanitarian truce in the east, she hoped that this will lead to a permanent ceasefire. Urging Rwanda to cease all support for the M23 and withdraw from Congolese territory, she said all parties must take concrete measures to protect the civilian population. Condemning all attacks on MONUSCO and humanitarian personnel, she encouraged the Government to fill security gaps caused by that Mission’s withdrawal. MONUSCO support for regional forces must be conditional on robust application of the human rights due diligence policy, she said, adding that it must be accompanied by an approach focused on the protection of civilians. The representative of the Russian Federation, Council President for June, speaking in her national capacity, said that the deep-seated problems in the Democratic Republic of the Congo’s east require balanced and long-term responses that consider the fundamental interests of all parties involved. Only political solutions will lead to the creation of conditions for sustainable stabilization. Despite being often described in the Council as a “forgotten” crisis, it is one of the oldest with a bloody history and unprecedented casualties. “Unfortunately, diplomatic efforts today have yielded limited results,” she said, calling on countries with political and economic interests in the region and influence on the main actors to put the interests of the population first. On MONUSCO’s withdrawal, it is important to consider the evolving situation and act flexibly, incrementally, and responsibly. “A security vacuum must not be allowed to develop”, she stressed, welcoming the practical support that the SADC force provides to Kinshasa to overcome the crisis. It is important to ensure the necessary level of coordination with MONUSCO and determine effective modalities for joint work. Moscow calls for considering the option of expanded support for the SADC contingent as part of regionwide efforts to stabilize the situation there. The representative of the Democratic Republic of the Congo welcomed the completion of the first phase of MONUSCO’s three-phase departure on 25 June. This disengagement was possible thanks to collaboration between the Government and MONUSCO, despite certain logistical and security challenges, he said, highlighting his Government’s efforts to consolidate the State’s authority in South Kivu to prevent any security vacuum. However, he stressed that — due to Rwanda's continued aggression in North Kivu — the next withdrawal phase will be addressed when conditions permit. On the indiscriminate and deliberate bombings perpetrated by the troops of the Rwandan army and their M23 proxy, he pointed out that these attacks have been sufficiently documented and brought to the Council’s attention on numerous occasions. Nevertheless, “the Council remained silent” and this silence has encouraged Rwanda and its M23 proxies to continue their destabilization of the Democratic Republic of the Congo and the Great Lakes region, aggravating an already chaotic humanitarian situation. He emphasized that the deployment of Rwandan soldiers on the territory of the Democratic Republic of Congo, as well as Rwanda’s alliance with the M23 terrorist group to destabilize the country, constitute severe violations of the Charter of the United Nations. “It appears that Rwanda has been guaranteed impunity and enjoys a blank cheque thanks to its participation in United Nations peacekeeping operations as one of the troop-contributing countries”, he observed. Since 2022, the RDF and M23 have repeatedly attacked MONUSCO and the SADC Mission in the Democratic Republic of Congo positions, as well as helicopters, leading to the deaths of several peacekeepers. “These attacks constitute war crimes”, he asserted, urging the Council to act, stressing that the much-desired cessation of hostilities and de-escalation will not be possible as long as Rwanda and its M23 allies continue to fuel the fire and the Rwandan leaders fail to respect their commitments within the framework of the Luanda process. Against this backdrop, he requested the Council to ask the Secretary-General and MONUSCO to grant substantial logistical and operational support to the SADC Mission; define a sanctions regime applicable to Rwanda and its leaders; sanction the Rwandan State, its leaders and all legal entities or individuals involved in this aggression, war crimes, crimes against humanity and serious violations of human rights committed by the RDF and the M23 on his country’s territory; demand the unconditional withdrawal of Rwandan troops from the Democratic Republic of the Congo; suspend all participation of Rwandan troops in UN peace operations and decree an arms embargo against it until the end of its support for the M23 and the total withdrawal of its army from his country’s territory; and denounce and sanction the involvement of the Rwandan authorities in the illegal exploitation of his country’s natural mining and agricultural resources. The representative of Rwanda, noting the presence of Kinyarwanda-speaking communities in Congolese territories well before colonial rule, said they were considered aliens by both colonial and post-independence rulers. Noting decades of “divide and rule policies” coupled with stigmatization, he said this complex situation was aggravated in 1994 when the eastern Democratic Republic of the Congo saw a massive influx of people crossing the border, among whom were the perpetrators of the 1994 genocide against the Tutsi in Rwanda. Hundreds of thousands of Congolese Tutsi were persecuted and forced out of their homes, he said, adding “they are now refugees living across the region, with only one wish, returning to their homes in a safe and dignified manner.” Recalling an unsuccessful attempt in 2013 to end this conflict using arms, he said “one cannot repeat the same process expecting different results.” The security and governance failures of the Democratic Republic of the Congo, he said, have led to the mushrooming of more than 250 illegal armed groups, chief among them the FDLR. The Congolese Tutsi populations are being ethnically cleansed by armed groups, “part of the coalition that MONUSCO supports”, he said, condemning all attacks targeting innocent civilians, including internally displaced peoples. His country has never been opposed to any multilateral forces in eastern Democratic Republic of the Congo, he said, noting Rwanda’s support for the East African Community regional force’s efforts. However, these efforts were undermined by the Democratic Republic of the Congo, which called upon SADC countries to intervene, in an effort “to secure a more offensive force”, he said, adding: “In light of this, it is easy to agree that SAMIDRC is far from being neutral.” It has supported the FDLR which poses a great threat to Rwanda and the Great Lakes region at large, he said. Calling for a thorough examination of the SADC Mission, he added that the Council must reconsider “becoming enablers of genocidal forces” and expressed support for regional initiatives such as the Nairobi and Luanda peace processes. The representative of the Democratic Republic of the Congo, retaking the floor, said that nationals from other countries — including Angola, Gabon, South Sudan, Rwanda and Burundi — are living in his country’s territory. “It is absurd to believe that we would only persecute the Rwandan nationals”, he stressed. Rwanda “is an invader, and the Council knows that this military aggression must be repulsed and pushed back by the international community”, he said, asking the country “to go back home”. As long as they remain in Congolese territory, “any discussion will be very difficult”, he added. For information media. Not an official record.
05.07.2024 23:40 Country: Democratic Republic of the Congo Source: US Department of State PRESS STATEMENT JULY 4, 2024 The United States commends all parties to the conflict in eastern Democratic Republic of the Congo for committing to a two-week humanitarian truce that will begin on July 5. We reaffirm our support for regional diplomatic efforts to find the way to permanent solutions and a lasting peace for the long-suffering communities of the eastern DRC.
05.07.2024 23:40 Country: Democratic Republic of the Congo Sources: ActionAid, Catholic Agency for Overseas Development, Concern Worldwide, COOPI - Cooperazione Internazionale, Danish Refugee Council, Inter-Agency Working Group East and Central Africa, International Rescue Committee, INTERSOS, Islamic Relief, Mercy Corps, Oxfam, Save the Children, Tearfund Please refer to the attached file. FOR IMMEDIATE RELEASE Nairobi, 05 July 2024 – In the latest episode of a resurgence in conflict and violence in eastern DR Congo, hundreds of thousands of people have been forcibly displaced as civilians, civilian infrastructure and NGO staff and assets are increasingly targeted. The involvement of neighbouring countries through their proxy support to non-state armed groups, the presence of several national and regional armed forces, and more than 120 armed groups represents an over-militarization of the region and adds a layer of complexity to the conflict in DR Congo which, if not contained, could lead to a regional escalation. While North Kivu has been plagued with conflict for over two decades, the current situation has drastically deteriorated, triggering a catastrophic protection crisis. Parties to the conflict now regularly use heavy artillery including mortar, grenades and bombs, and deliberately target civilians, including internally displaced persons . IDP sites in Sake and Goma were shelled in February 2024, and commercial boats on Lakes Kivu have also been targeted since March 2024. On 3 May 2024, at least – most of them women and children –and 32 were wounded in attacks on IDP sites near Goma. And on 30 June, and several injured in an attack on an aid convoy near Butembo. Other violations including arbitrary arrests and detentions, extrajudicial executions, forced recruitment, kidnapping and sexual violence are also committed with impunity. In April 2024 alone, more than were reported in IDP sites. We also know that most cases of sexual violence are not reported due to the fear of stigmatisation, exclusion, retaliation, rejection, and a culture of impunity. 2.8 million people are now displaced in North Kivu province, of whom over 540,000 are in and around Goma. A single offensive by a non-state armed group in June 2024 . People have been displaced multiple times: more than anything, they want peace, and they want to return home. Despite staggering and growing humanitarian and protection needs, access to affected populations is increasingly constrained. Credible accounts indicate that parties to the conflict have militarised and established presence in and around IDP sites, thereby compromising their civilian character and posing serious risks not only to IDPs but also to humanitarian personnel. Humanitarian access is also constrained by bureaucratic impediments, roadblocks that have disrupted critical supply routes and disregard for International Humanitarian Law. As a result, many national and international non-governmental organisations have had no choice but to suspend operations in Mweso, Bambo, Sake and Kanyabayonga. This suspension has exacerbated the humanitarian situation and increased the burden on only a few organisations to deliver lifesaving assistance to affected communities. All this is happening despite coordinated peacekeeping and deconfliction initiatives designed to protect civilians and ensure unimpeded access to assistance. “The situation is increasingly complex, and urgent action is necessary to address the escalating protection and humanitarian needs of conflict-affected populations, both in camps and rural areas. To allow this, all efforts must be made to de-escalate the conflict, and to ensure the protection of civilians as well as safe and unhindered access for frontline aid workers engaged in the delivery of life-saving humanitarian assistance’’ says IAWG Director Peter Burgess. The planned withdrawal of the UN Integrated Peacekeeping Mission is likely to lead to a power vacuum, allowing non-state armed groups to consolidate and escalate their activities and subsequently leading to a surge in violence, human rights violations, and further population displacement. More than , raising the possibility of a humanitarian catastrophe in the event of a rushed and disorderly withdrawal. The clock is ticking for civilians. As the crisis continues to be overshadowed by other humanitarian emergencies and despite the intensification of the conflict, political leaders and donor agencies across the world remain inexplicably disengaged from the tragedy that is unfolding. We strongly urge all parties to the conflict to take concrete steps to protect civilians, especially women, girls and children, to guarantee immediate and unhindered access to humanitarian assistance, and to also guarantee the free movement, safety and security of humanitarian staff and assets, who should never be targets of violence. This includes demilitarising and withdrawing from IDP sites which provide a place of refuge for people already displaced by violence. We also call upon the Government of DR Congo and the United Nations to ensure the meaningful and accountable participation of civil society, local actors, and INGOs, as well as representatives of affected populations, in all stages of the withdrawal of MONUSCO and the future reconfiguration of tasks. It is vital that the withdrawal takes place in a responsible and phased manner that does not create security and logistical vacuums, and which guarantees civilian protection, safety of humanitarian staff and access to humanitarian assistance. Finally, we call on the UN Security Council to foster a stronger political dialogue towards de-escalation, addressing the growing involvement of neighbouring countries, and working through the Nairobi and Luanda processes, ensuring the meaningful participation of national and local actors.
05.07.2024 23:40 Country: Democratic Republic of the Congo Source: IMPACT Initiatives Please refer to the attached file. Messages clés La plupart des bénéficiaires interrogés connaissait les mécanismes de retour d’information. La majorité déclarait être satisfaite de la ligne verte et préférer les voies formelles de retour d’information aux voies alternatives. Les principaux obstacles à l’utilisation des mécanismes de retour d’information étaient les longs délais de réponse et les limitations physiques. La crainte de représailles en cas de dépôt de plainte était particulièrement signalée par les femmes interrogées. La confiance dans l’anonymat et la confidentialité était mitigée et dépendait du mécanisme. La confiance semblait principalement orientée vers la ligne verte. Les participants soulignaient la nécessité d’une réponse plus rapide à leurs plaintes et d’une sensibilisation accrue, notamment en ce qui concerne la confidentialité et l’anonymat. Ils soutenaient l’idée d’impliquer les acteurs locaux dans les séances de sensibilisation. Contexte La République Démocratique du Congo est confrontée à une crise humanitaire complexe. Ces dernières années, le conflit dans le Nord-Kivu a déplacé des milliers de personnes vers la périphérie de Goma, la capitale provinciale . Dans ce contexte, des programmes d’urgence sont mis en place pour fournir une assistance humanitaire aux populations dans le besoin, tels que ceux du portefeuille Humanitarian Action and Recovery after Crisis de FCDO. Dans le cadre de ces activités, et sur une période de deux ans, IMPACT mènera pour FCDO cinq recherches thématiques qui visent à améliorer l’efficacité de l’aide, la responsabilité et la planification de réponses basées sur des faits. Ce travail fait partie d’un projet plus large financé par FCDO, bien qu’il ne se concentre pas uniquement sur les interventions de FCDO. L’objectif de cette recherche est d’évaluer la confiance de la communauté - femmes et hommes - et leurs préférences en matière de mécanismes de retour d’information, de comprendre les facteurs et les raisons derrière cette confiance et les préoccupations qui en découlent . De plus, cette recherche vise à identifier les bonnes pratiques et les aspects à améliorer pour renforcer la confiance des femmes et des hommes de la communauté dans les mécanismes de retour d’information. Les résultats de cette recherche chercheront à informer FCDO, ses partenaires et d’autres acteurs de la réponse humanitaire en général. La réception des retour et des informations des populations bénéficiant de l’aide humanitaire est un pilier de la responsabilité envers les populations affectées , car elle fournit aux organisations des informations cruciales notamment sur la qualité perçue de leurs activités, ainsi que la pertinence, l’accessibilité des services et d’autres dimensions. Les retours d’information et les plaintes permettent aux organisations d’améliorer leurs interventions et de les adapter aux besoins des bénéficiaires. La mise en place de mécanismes fonctionnels, complets et accessibles est donc essentielle pour les organisations apportant une aide humanitaire. Plusieurs mécanismes sont généralement mis à disposition pour atteindre le plus de personnes au sein des communautés affectées . Les mécanismes de retour d’information couverts par cette évaluation comprennent la ligne verte, les boites à plaintes, les comités locaux mis en place lors des interventions, Zite Manager , et d’autres canaux de communication non établis par les organisations mais utilisés par les bénéficiaires. La collecte des données a commencé le 13 mai et s’est achevée le 22 mai 2024. Elle a porté sur un échantillon total de 195 bénéficiaires interrogés par le biais d’entretiens structurés et de 23 informateurs clés consultés au cours d’entretiens . Notes de fin OCHA. 2024. La terminologie initialement utilisée lors de l’élaboration des outils et de la collecte des données était “Mécanismes de gestion de plainte”. Après consultation du groupe de travail “Accountability to Affected Population” du Nord-Kivu, il a été décidé d’utiliser le terme “Mécanisme de retour d’information”, qui englobe tous les types de retour d’information. UNICEF . Zite Manager est une application pour recueillir et transmettre les plaintes et les commentaires des résidents des sites, cartographier les services dans les sites et effectuer le suivi.
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